Entradas

Utopía de una masacre (aún en preparación)

Parte I ¡Que tranquilo que está todo! La desolación del lugar, el silencio y la oscuridad de una noche sin luna crean un clima de suspenso como el que antecede a un huracán. A pesar del frío invernal , yo espero afuera, apoyado sobre la parte delantera de mi hermoso Torino negro apagado, con la campera puesta y fumando un delicioso cigarrillo. Los borceguíes marrones de cuero me protegen los pies y los bolsillos del pantalón vaquero son el mejor refugio para mis manos. Sin embargo, saco la izquierda para no tener todo el tiempo la nicotina pegada a los labios y la apoyo sobre el capó, ya húmedo, del vehículo. Así me doy cuenta de que el rocío ya empieza a mojar los adoquines y los árboles de la oscura plaza que está a mi derecha. Miro al frente, hacia lo profundo de la calle, donde esta se funde con la oscuridad total, ya ni hay farol municipal que ilumine esa zona. Eso me provoca cierta inseguridad y me hace buscar algo de luz involuntariamente. A mi izquierda, la antigua zapate...

Mi viaje, mi tiempo

El fin de semana pasado viví algo tan fantástico que realmente me cuesta explicarlo. Es más, ahora que lo pienso, seguramente sea difícil de creer, pero la verdad es que a mí me pasó. Yo me tenía que tomar el tren desde la estación Retiro hasta la terminal Tigre, ubicadas en Buenos Aires, Argentina. Por lo tanto, me acerqué a la ventanilla de la boletería y compré el boleto requerido. Luego me acerqué al andén correspondiente al tren que debía tomar. Cuando me acercaba al tren el guarda gritó: “Sale el tren destino Júpiter”. Al oírlo, lo primero que pensé fue que me había confundido de andén, así que me acerqué a un vendedor de panchos que trabaja allí, con un carrito donde transporta lo que vende, y le pregunté si me hallaba en el lugar indicado para tomar el tren que me correspondía.”Sí, es este que está acá”. Por lo tanto, me decidí a entrar al vagón más cercano. En ese instante, el hombre de silbato y sombrero azul volvió a gritar: “Sale el tren destino Júpiter”. Sin dudarlo le ...

En busca de la pureza

La vida y la libertad son los bienes más preciados. A veces vienen de la mano y a veces hay que esforzarse para combinarlos. Es inútil intentar encontrar ambas en una sociedad actual. El modernismo que hoy en día rige en toda aquella, hace que el individuo lleve un día a día regulado por lo que el resto de los sujetos impone, ya sea voluntaria o involuntariamente. Yo pienso que no es lo mejor alejarse de las grandes ciudades, porque gracias a estas tenemos facilidades tecnológicas que, ahora, se han vuelto muy importantes para el desarrollo de nuestra vida, no siendo así para nuestra libertad, puesto que se termina generando cierta dependencia. Imaginémonos por un momento a un hombre o una mujer que viaja sin un destino determinado, recorre los lugares que ni siquiera aparecen en los mapas para decidir en cuál vivir. Una vez seleccionado el lugar, esta persona, suponiendo que sus recursos le permiten tanto viajar como construir una casa en un terreno determinado, decide y logra in...

Ni mejores, ni peores; diferentes

Una señora está en el ginecólogo:* ¡Señora está usted embarazada!* ¿Otra vez?* ¿Es que su marido no toma precauciones?* El sí, pero los otros no. Un hombre le dice a su novia:* Cariño ¿me seguirás queriendo después de casados?* Claro siempre me han gustado los casados. (Fuente: www.todohistorietas.com.ar ) ¿Y después se quejan porque dicen que un hombre que anda con muchas mujeres es felicitado y una mujer que anda con muchos hombres es mal vista? Estos chistes, tomados de internet, de una página de chistes feministas, les juega un poco en contra con eso. Sin embargo, creo que hay muchas cosas que les juegan a favor, a pesar de que muchos hombres no lo reconozcan. ¡Ahí está precisamente el problema! Hombres que no reconocen que la mujer no es ni inferior ni superior. Sin embargo, tampoco los podemos culpar así nomás; históricamente se sabe que el género femenino no tenía los mismos derechos que su opuesto. Pero con el correr del tiempo, cada vez más hombres fueron dándose cu...

Viaje a mí

- Son 150 pesos- dijo el señor con voz grave y mirándome fijamente. - ¿Cómo? ¿150? ¡Pero esto es un robo! - Bueno, si usted no quiere abonar la multa por mal estacionamiento, consígase un buen abogado y hágale un juicio al gobierno de la municipalidad- continuó el hombre con voz tranquila y con una sonrisa en su rostro. No me gustó nada lo que me dijo el intimidante señor que controlaba el pago de las infracciones notificadas. Yo no estaba de acuerdo, pero no sabía qué argumentos me podían ayudar a defenderme, así que finalmente tuve que pagar la exagerada multa de tránsito. Ahí me di cuenta de que algo no andaba bien en mí. ¿Habré perdido mi capacidad, a lo largo de los años, para mantener una discusión? Cuando yo era tan solo un niño, podía discutir durante largos ratos y sosteniendo siempre cierta lógica. Esto pasaba sobre todo en las comidas familiares por cumpleaños o festividades de otro tipo y nunca con alguien de mi edad; yo discutía con mi tía, 39 años mayor que yo, mientra...

El Perro

El perro cruza la calle. Pareciera como si no mirase a los lados, ni lo hubiese hecho. Pero todos sabemos que lo hizo y lo hace. Es su instinto. Tal vez él ni lo note y lo haga inconscientemente; nosotros solo lo vemos cruzar y rogamos que no se detenga. Por suerte llega al otro lado, a salvo. Pero esa es solo una calle. Hay muchas más para cruzar. Pobre perro, que parece andar sin rumbo fijo. Pareciera ser que la panza le fuera pesada de la dificultad con la que se mueve. Le teme a los coches y a los ruidos fuertes, pero no se puede esconder; no hay donde. Solo le queda huir. No puedo sejar de mirarlo. Ni los gritos de "¡frená flaco!" de la gente de la calle, me hacen retomar la mirada en el camino. ABR11

Un día más

Tuviste un día bueno. Tuviste un día malo. Tuviste un día que empezó bien y se fue poniendo cada vez peor o al revés. Tuviste un día. Te levantaste temprano e hiciste todo corriendo en casa para salir apurado a caminar las 12 cuadras que de separan de la estación de tren y en eso te olvidaste, digamos, de peinarte, algo no esencial. En la boletería, a la que llegaste transpirado, te dijeron que pases sin boleto. Creíste que estaba bien pero como el tren no vino a horario te acercaste nuevamente a preguntar. Te dijeron que la unidad que te tenías que tomar estaba cancelada. Ni agradeciste por la información. Enojado, traspirado y con frío a la vez caminaste otras 12 cuadras hasta la avenida más cercana para tomar el colectivo. Te subiste a los empujones, acompañado de los demás desafortunados. Cuando fuiste a pagar, el sistema no anduvo. No miraste bien la pantalla como para saber por qué, pero el chófer lo notó y te invitó a intentarlo nuevamente. “Saldo insuficiente”, clar...

El secreto de los "locos"

Cada loco con su tema , una frase de mierda que algunos usan para no responder ni esforzarse algo por ponerse en los zapatos de otra persona o simplemente aceptar que existen varias opiniones sobre un mismo tema.  A veces se usa de manera precisa pero sigue siendo un comentario poco inteligente, vacío de contenido. Decir que Pelé es un loco del fútbol no está bien, a él le gustó ese deporte toda su vida. Fue y es su pasión y algo que le dio trabajo y por lo tanto sustento para vivir.  Ahora, es cierto que hay que marcar un límite entre pasión y locura. Actualmente lo más normal parece ser asimilar que si una persona se apasiona por algo, quienes la observan, sin compartir esa sensación, tildan a la primera de incoherente. El damnificado puede hacer, al menos, dos cosas al respecto: entristecerse y seguir con su pasión de manera más discreta, porque una pasión tampoco se apaga fácilmente, o entender que aquellos intolerantes no tienen la madurez ni la apertura mental para acep...