Mi viaje, mi tiempo
El fin de semana pasado viví algo tan fantástico que realmente me cuesta explicarlo. Es más, ahora que lo pienso, seguramente sea difícil de creer, pero la verdad es que a mí me pasó. Yo me tenía que tomar el tren desde la estación Retiro hasta la terminal Tigre, ubicadas en Buenos Aires, Argentina. Por lo tanto, me acerqué a la ventanilla de la boletería y compré el boleto requerido. Luego me acerqué al andén correspondiente al tren que debía tomar. Cuando me acercaba al tren el guarda gritó: “Sale el tren destino Júpiter”. Al oírlo, lo primero que pensé fue que me había confundido de andén, así que me acerqué a un vendedor de panchos que trabaja allí, con un carrito donde transporta lo que vende, y le pregunté si me hallaba en el lugar indicado para tomar el tren que me correspondía.”Sí, es este que está acá”. Por lo tanto, me decidí a entrar al vagón más cercano. En ese instante, el hombre de silbato y sombrero azul volvió a gritar: “Sale el tren destino Júpiter”. Sin dudarlo le ...